Antel comenzó tendido de cable submarino "Bicentenario"
El buque Intrepid partió el sábado 26 de marzo del Puerto de Montevideo para comenzar el tendido del cable submarino "Bicentenario", que unirá la localidad argentina de Las Toninas y el departamento de Maldonado.
La presidenta de Antel, Ing. Carolina Cosse manifestó: “El Proyecto es de corte estratégico, no solo por el impacto directo en la mejora de la capacidad de conexión internacional de Antel, sino porque al ser dueños de la carretera (el cable de fibra), no tener repetidores ni regeneradores, nos permite ir cambiando los equipos de los extremos a los efectos de aumentar más aun la capacidad, esta posibilidad de maniobra le asigna a Antel más independencia en el manejo de su conectividad internacional y esto es algo a futuro, a su vez la ubicación del extremo en Las Toninas, también aporta en este sentido ya que nos permite fácilmente la interconexión con otros sistemas.
Este es un Proyecto que ha sido muy cuidado y seguido de cerca por un equipo de trabajo de Antel, donde se ha participado como contraparte de alta calificación en la elección del cable, en los detalles de las acometidas terrestres, en temas legales vinculados con permisos de ambas orillas, en los detalles de coordinación con el barco, etc. , creo que es importante para nosotros comprender la seriedad y profesionalismo de este proyecto que es tan importante y tan querido por nuestra Empresa, que una vez más como Empresa Pública, de comunicación de todos los uruguayos, concreta un proyecto importante y de futuro para nuestro país”.

El capitán del buque dio la bienvenida a Antel y posteriormente su segundo al mando, David Anderson, acompañó a la comitiva en el recorrido y explicó cómo se realizará la tarea.
El Intrepid arribó el viernes 25 a Montevideo procedente desde Francia, país donde se fabricó el cable submarino de fibra óptica. Al día siguiente partió rumbo a Las Toninas para iniciar el tendido, previéndose que la labor se complete en 20 o 25 días en territorio uruguayo.
El cable posee unos 250 kilómetros de longitud sin repetidores intermedios, lo que permitirá tener un mayor nivel de confiabilidad por la inexistencia de elementos o puntos de falla eléctricos u ópticos en la parte submarina de la infraestructura.
Este proyecto optimizará la conectividad de Antel con las redes internacionales y afianzará su liderazgo en el sector de las telecomunicaciones.
Proyecto estratégico
Abreu explicó algunas características de este proyecto conjunto de Antel y Telecom Argentina:
“El sistema consta de equipos en Maldonado y en Las Toninas, una porción de cable terrestre entre la estación y la playa de ambos lugares y el tendido submarino del cable. Serían 250 kilómetros de enlace; el cable es el medio físico que utiliza este sistema para transportar información”, señaló.
Aclaró que “nosotros ya tenemos una buena conectividad a nivel mundial porque tenemos cables a través de los puentes litoraleños con Argentina y tenemos cables en Rivera y en Artigas. Este sistema es otra alternativa más, que nos permite ampliar el objetivo de conectividad de Uruguay para con el mundo; eso es un valor agregado”, sostuvo.
Además, Las Toninas “es un punto neurálgico en Sudamérica de llegada de varios cables submarinos. Entonces, al llegar a Las Toninas, podrías llegar a conectarte con otros cables que llegan allí. Por eso, tiene una importancia estratégica en varios aspectos”.

Inversión a largo plazo
Este sistema permitirá, con el estado actual de la tecnología, una capacidad de transmisión de información de 320 gigas de ancho de banda.
“En el comienzo, no se va a usar más que un 5% de la capacidad. Y se estima que esa capacidad va alcanzar para el próximo año y medio. Hay que imaginarse que tenemos 20 o 30 años de capacidad para poder utilizar si todo se mantuviera tal cual, porque es cierto que la capacidad de conectividad crece exponencialmente”, dijo Abreu.
Ambos destacaron que el estado actual de la tecnología “nos permite esa capacidad, pero dentro de cuatro o cinco años, con otros equipos en las puntas, vamos a tener capacidades mayores”.
Abreu puntualizó que a diferencia del cable Unisur, el cable submarino no tiene repetidores o equipos intermedios, lo que hace que su vida útil sea mayor: “puede llegar a 100 años”.
En este sentido, Gallo sostuvo que el proyecto tiene “una escalabilidad de largo plazo muy grande”.
Aseguraron que contar con este sistema aumentará la disponibilidad y confiabilidad de los servicios.

