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Cierre del ciclo de charlas “Hacer conCiencia”

04 diciembre 2017
Con la presencia de la matemática argentina Alicia Dickenstein, el lunes 4 de diciembre se realizó el cierre del ciclo de charlas “Hacer conCiencia”, organizado por Antel.

La actividad tuvo lugar en el Espacio Avanza del Complejo Torre de las Telecomunicaciones, ante un público conformado por estudiantes y docentes de matemática y otras disciplinas científicas.

El Ing. Leonardo Kammermann, integrante del sector Gestión de la Innovación de Antel, fue el encargado de dar la bienvenida y presentar a la invitada. Destacó la importancia de este ciclo para favorecer la divulgación de la ciencia en el país. 

Dickenstein es especialista en geometría algebraica y sus aplicaciones. Se doctoró en 1982 en la Universidad de Buenos Aires y es investigadora Asociada Senior de la Simons Foundation en el Centro Internacional de Física Teórica de Italia. 

Expuso sobre “Einstein y la matemática”, analizando la relación entre el científico y los conceptos geométricos que utilizó para postular su teoría de la relatividad.

“Todavía se ve como algo masculino”
La matemática argentina, además de dedicarse a la investigación y la enseñanza académica, realiza actividades de divulgación para niños.

Dickenstein considera que las charlas, talleres u otras acciones de promoción de la ciencia son de suma importancia para dar a conocer el trabajo que realizan a diario los científicos.

“Hay jóvenes que podrían ser excelentes científicos o tecnólogos, pero piensan que es algo muy lejano. Además, las personas no pueden elegir lo que no conoce o lo que sienten que no tiene que ver con ellas mismas, en particular las mujeres”, señaló. 

A su entender, a las jóvenes les cuesta elegir carreras científicas porque “todavía se ve como algo masculino”. 

“Muchas chicas no se dedican a hacer ciencia porque piensan que no es para ellas, que no pueden. Hay una falta de confianza, por eso es fundamental generarles esa confianza”, subrayó.

Cómo llegó a la matemática
En su caso, Dickenstein llegó a la matemática por casualidad porque no sabía que existía una carrera específica. Su madre estudió ciencias de la educación después que Alicia terminó Secundaria y su padre no terminó el liceo. 

En el último año de liceo hizo un test de orientación vocacional. “La psicóloga que me lo hizo resultó ser una matemática frustrada. Ella me preguntó por qué no estudiás matemática y yo le pregunté con qué bichos me voy a encontrar”. La psicóloga la alentó a seguir ese camino, que recorre hasta el día de hoy. 

“Fue una maravilla que se me cruzara esa mujer en mi vida. Por eso, es muy importante la tarea de la divulgación para saber que existe esa opción y que se puede, rompiendo los prejuicios”, concluyó.