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Inteligencia artificial: presente y desafiante

07 noviembre 2017
El 7 de noviembre se realizó la primera mesa del ciclo “Futuros Posibles: develando la Inteligencia Artificial”.

Esta es la primera de una serie de charlas de divulgación organizadas por Antel, para  tener un primer acercamiento sobre las nuevas tecnologías, su impacto e importancia para la sociedad.

¿Qué es la Inteligencia Artificial (IA), cuáles son sus principales aplicaciones, sobre qué marco legal trabaja, cuáles son los riesgos y beneficios de su implementación?

En la actividad gratuita y abierta a todo público, expertos en la materia trataron de responder las interrogantes.

¿Qué es?

El Ing. Santiago Montico se desempeña en IBM Uruguay como arquitecto de soluciones cognitivas, y explicó que hay varias formas de definir la IA, pero a grandes rasgos, podría decirse que se trata de  programas de  computación que a través de algoritmos (secuencia de instrucciones) logran que los equipos tengan la capacidad de imitar el comportamiento humano. Para esto es necesario “cargar” con datos a las máquinas.

Cuando realizamos una transacción con una tarjeta de crédito o débito, utilizamos el celular, buscamos información sobre productos y servicios en Internet,  y lo que hacemos es dejar  una huella digital (datos). Ejemplo: mediante la IA aplicada a los programas de computadoras, emergen sugerencias personalizadas en Internet y redes sociales, sobre productos y servicios iguales o similares que estuvimos consultando en la web. Es el propio sistema que “aprende” sobre nuestras preferencias por los datos previos,  que vamos generando a través de nuestras búsquedas.

La IA tiene varias sub áreas, el ejemplo anterior pertenece a machine learning (aprendizaje de máquina), pero también incluye robótica, procesamiento de lenguaje natural e imágenes, entre otras categorías.

¿Por qué ahora?

Según Montico, si bien la IA tiene varias décadas de estudio, su auge se debe a la gran cantidad de datos que generamos en la actualidad, y a la existencia de infraestructura para poder analizar ese volumen de información. Machine learning se nutre de todos los datos que producimos, así puede predecir nuestro comportamiento.

El Ing. Sebastián García Parra, afirmó que la IA está presente en nuestra vida más de lo que creemos: hay aplicaciones que nos sugieren música según nuestras búsquedas en la web, publicidades sugestivas cuando miramos  las noticias en el celular, cuando recibimos un mail en otro idioma y lo podemos traducir por internet, y en el empleo de aplicaciones pare el tráfico. Así como las cámaras de videovigilancia no requieren un operador por cámara, sino que el sistema tiene codificado cuáles son las situaciones potencialmente delictivas y se enfoca en ellas, también las aplicaciones de citas utilizan la IA con base en nuestros gustos, nos sugieren cierto perfil de persona para conocer.

El CEO de MonkeyLearn y miembro del grupo de Procesamiento de Lenguaje Natural de la Facultad de Ingeniería de la Udelar, Ing. Raúl Garreta, manifestó que la idea es lograr que las máquinas puedan hacer cosas automáticamente sin ser programadas específicamente, alimentándose de los datos que se le proporcionen, creando patrones y mejoras en base a experiencias.

¿Y el marco legal?

El Dr. Matías Rodríguez, Sub Gerente General de Asesoría Letrada de Antel, comentó que en febrero de este año, el Parlamento Europeo adoptó una recomendación y pedido de normativa sobre normas de derecho civil en robótica e IA, según la cual se crea un estatus jurídico especial para los sistemas robóticos más sofisticados, que serán considerados personas electrónicas que responderán por los daños ocasionados por su accionar.

Se preguntó por qué la ética es crítica en el desarrollo de la IA: para ello recurrió a la etimología de ética, que proviene de Ethos, que significa carácter, con lo cual se trata de la infraestructura interna para tomar decisiones morales en casos concretos. Aplicado a los robots de asistencia de personas, comentó: “dado que estos robots están insertos en un ecosistema humano, y toman decisiones sobre nosotros, cada decisión que afecta la conducta del ser humano, es moral, implica el bien y el mal. No tiene sentido delegar decisiones que implican bien y mal, si no les enseñamos a distinguir entre uno y otro. Además, los programadores  y fabricantes no quieren ser responsables de lo que haga un arma autónoma, por ejemplo”. Es allí donde la ética y moral se vuelven relevantes en el desarrollo de la IA.

¿Cómo se debería actuar respecto a los autos autónomos si producen un accidente de tráfico? ¿Le corresponde decidir repentinamente cambiarse de senda para no atropellar a un perro? ¿Si no puede evitar un accidente e inevitablemente chocará con un anciano o un joven? ¿Qué hace? ¿Cómo decide a quien impactar? En Uruguay se puede amparar por el estado de necesidad (en Derecho, se considera una causa de extinción de responsabilidad penal y civil), que me obliga a realizar el mal menor. ¿Cuál es el mal menor?

Rodríguez aseguró que aún no se sabe cómo enseñar a las máquinas para resolver estos asuntos.