El viernes 10 de julio asumieron las nuevas autoridades de Antel: el presidente, Ing. Gabriel Gurméndez, y el vicepresidente, Cr. Robert Bouvier.

La ceremonia fue encabezada por el ministro de Industria, Energía y Minería, Ing. Omar Paganini, el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, Ec. Isaac Alfie, y quien ejerciera como presidente interino de la empresa, Ing. Alejandro Stipanicic.

Estuvieron presentes autoridades nacionales, personal jerárquico de la empresa, representantes sindicales y medios de comunicación. 

Foco en los clientes
Gurméndez transmitió su gratitud al presidente de la República, Dr. Luis Alberto Lacalle Pou, por haberlo elegido para esta responsabilidad en una de las empresas más estratégicas del Uruguay.

“Tenemos un mandato de ser estrictos y rigurosos administradores de los recursos públicos y de poner las cuentas en orden. En ese esquema, las empresas públicas deben estar al servicio de los ciudadanos y no los ciudadanos al servicio de las empresas públicas”, enfatizó.

El desafío de su gestión será que “Antel debe ser líder y fuerte en un marco de competencia”, afirmó. “Queremos que sea el primero, no va a ser el único, pero va a ser el primero por una única razón: que nuestros clientes nos prefieran a nosotros porque lo vamos a hacer mejor, porque vamos a anticipar sus necesidades, porque le vamos a ofrecer los productos que requieren, porque vamos a darle cobertura a todo el país, porque nuestra tecnología sea la mejor”.  

La impronta de su gestión será “técnica, profesional y comercial”, basada en los principios rectores de eficiencia, transparencia e innovación. “Nuestra obsesión será el cliente”, acotó. 

Uno de los énfasis será atender las necesidades del interior del país, “que notoriamente ha sido rezagado y creo que desde aquí podemos atender mejor sus necesidades insatisfechas”. 

Para Gurméndez otro gran desafío es el de mantenerse al día para sobrevivir en este escenario disruptivo del cambio tecnológico, vorágine que arrastra todos los paradigmas, modelos y formas de hacer las cosas. “Hay que saber anticiparse a las grandes tendencias para mantenerse vigentes”, señaló. 

También indicó que se deben rentabilizar enormes activos e infraestructura en los que la sociedad uruguaya ha invertido desde Antel, para beneficio del ecosistema y para beneficio de la misma compañía, en el modelo de integración y apertura que el gobierno del Uruguay quiere desarrollar. 

Austeros, eficaces, eficientes y transparentes

Bouvier, por su parte, expresó que hoy asume un nuevo desafío “consciente de la responsabilidad y el compromiso que requiere”. 

Definió a Antel como una empresa líder en comunicaciones y tecnología, que por lo tanto está sometida al cambio permanente, generado desde la propia empresa y desde el mercado. “Debemos estar atentos, con mente abierta y dispuestos a estudiar, incentivar y desarrollar productos que sean eficientes, que generen valor y puedan ser competitivos”, afirmó. 

En su opinión, se debe seguir desarrollando la presencia territorial de la empresa, “sensibles con aquellos que necesitan conectividad de calidad y que muchas veces están olvidados; tenemos la responsabilidad de igualar oportunidades”. 

Resaltó el importante papel de Antel en la pandemia, “que sería imposible sin el involucramiento de los cuadros técnicos y profesionales de la empresa”. Señaló que el personal encontrará en él “diálogo y comprensión en todo aquello que contribuya a un mejor desempeño de la tarea, profesionalización de la función y mejoramiento de los ambientes y relaciones laborales”. 

Para cumplir con la sociedad, “debemos ser austeros, eficaces, eficientes y transparentes en la información, en la gestión y en la evaluación de los resultados”, explicó. 
 

Transformación tecnológica y reglas de juego

El ministro Paganini le dio la bienvenida a Gurméndez, quien regresa a Antel luego de haber estado en dos oportunidades en su directorio. Destacó que su experiencia tanto en el ámbito público como privado “será un gran aporte”. 

Aseguró que en el contexto de un mundo que cambia vertiginosamente en materia de telecomunicaciones, el principal desafío es la adaptación constante al cambio técnico y que, si bien Uruguay tiene una plataforma digital muy valiosa, se acerca una etapa de transformación.

Esta transformación será tecnológica, con 5G, y también de reglas de juego, “en la medida en que el gobierno quiere impulsar mayores niveles de competencia, como la portabilidad numérica y el fin del monopolio de la banda ancha”.

A entender del secretario de Estado, se va hacia un mundo de ecosistemas, donde las distintas organizaciones compiten y se complementan en una cadena de valor cada vez más compleja. Para esto se requiere ser flexibles, dinámicos y saber que se compite y se asocia al mismo tiempo. “Queremos que Antel siga siendo el centro de un ecosistema nacional de telecomunicaciones y de tecnología, con esta visión más flexible, más amplia y más interconectada”, concluyó. 

 




10 de julio de 2020